~TEMA 4. DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD DE LOS 6 A LOS 12 AÑOS~

La personalidad

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La personalidad está formada por una serie de características que utilizamos para describirnos y que se encuentran integradas mediante lo que llamamos el yo o "sí mismo" formando una unidad coherente.
Entre estas características se encuentra lo que en psicología se denominan rasgos (como agresividad, sumisión, sociabilidad, sensibilidad...); conjuntos de rasgos (como extroversión o introversión), y otros aspectos que las personas utilizan para describirse, como sus deseos, motivaciones, emociones, sentimientos y mecanismos para afrontar la vida. Es decir, la personalidad es la forma en que pensamos, sentimos, nos comportamos e interpretamos la realidad.

Como profesores nos interesa conocer bien la personalidad de todos y cada uno de nuestros alumnos para saber así qué tipo de relación deberíamos tener con nuestros distintos pupilos y de esta forma conseguir el máximo rendimiento académico y un clima óptimo en clase.

El autoconcepto


AUTOCONCEPTO (Una parte importante de la autoestima) ¿Qué es el autoconcepto?. Es el concepto que tenemos de nosotros mismos. ¿De qué depende?. En nuestro autoconcepto intervienen varios componentes que están interrelacionados entre sí: la variación de uno, afecta a los otros (por ejemplo, si pienso que soy torpe, me siento mal, por tanto hago actividades negativas y no soluciono el problema).
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Nivel cognitivo - intelectual: constituye las ideas, opiniones, creencias, percepciones y el procesamiento de la información exterior. Basamos nuestro autoconcepto en experiencias pasadas, creencias y convencimiento sobre nuestra persona.
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Nivel emocional afectivo: es un juicio de valor sobre nuestras cualidades personales. Implica un sentimiento de lo agradable o desagradable que vemos en nosotros.
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Nivel conductual: es la decisión de actuar, de llevar a la práctica un comportamiento consecuente.
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Los factores que determinan el autoconcepto son los siguientes:
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La actitud o motivación: es la tendencia a reaccionar frente a una situación tras evaluarla positiva o negativa. Es la causa que impulsa a actuar, por tanto, será importante plantearse los porqués de nuestras acciones, para no dejarnos llevar simplemente por la inercia o la ansiedad.
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El esquema corporal: supone la idea que tenemos de nuestro cuerpo a partir de las sensaciones y estímulos. Esta imagen está muy relacionada e influenciada por las relaciones sociales, las modas, complejos o sentimientos hacia nosotros mismos.
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Las aptitudes: son las capacidades que posee una persona para realizar algo adecuadamente (inteligencia, razonamiento, habilidades, etc.).
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Valoración externa: es la consideración o apreciación que hacen las demás personas sobre nosotros. Son los refuerzos sociales, halagos, contacto físico, expresiones gestuales, reconocimiento social, etc. "

Fundadores de la tradición del estudio científico del autoconcepto:



James William

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William James estableció que el conocimiento que tiene una persona de si mismo está compuesto por:
  • Un yo existencial o agente encargado de conocer
  • Y un Mi o yo empírico que es todo aquello que debe de conocer el Yo existencial.

Esta idea de un yo existencial será la base de lo que actualmente conocemos como concepto:
  • Supone todo aquello que conocemos de nosotros mismos.
  • Se constituye con diversos elementos, entre los que se encuentra el conocimiento que tenemos de nosotros mismos a partir de lo que sabemos que otras personas piensan de nosotros.

Estos aspectos, Yo y Mí, se encuentran íntimamente relacionados y se influyen mutuamente a lo largo de la vida de cada sujeto. El autor señala la importancia de tener en cuenta la distancia entre lo que el individuo cree de sí mismo y lo que realmente es o entre las aspiraciones y las capacidades.


Otro aspecto esencial apuntado por James es que tiene en cuenta a los “otros” como sujetos que contribuyen a la construcción de la imagen que cada individuo tiene de sí mismo.



Cooley


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En la obra de Cooley son especialmente relevantes sus contribuciones acerca del concepto de grupo primario y la socialización del individuo o la dimensión social del yo (looking-glass self), el carácter social de la personalidad y la naturaleza psicológica de la sociedad. En su trabajo ‘Personal Competition’ (v. textos), aparecido en 1894, alerta acerca del peligro que conlleva la industrialización y la sociedad urbana en Estados Unidos: el individualismo y la ruptura de los grupos e instancias que vertebran la naturaleza social. Aspectos en los que centrará sus posteriores trabajos, que analizan la esencia de la vida social, la formación de la opinión...





Mead

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Para Mead la interacción social nos provee de información para formas nuestro autoconocimiento ya que lo otros exhiben actitudes o conductas como reacción a nuestra forma de ser o de comportarnos en determinados momentos. Dichas reacciones son tenidas en cuenta a la hora de construir la idea de nosotros mismos. Por otra parte, Mead señala que, a través de la interacción social, el sujeto descubre en los otros modelos o pautas tanto de comportamiento como actitudinales que le resultan deseables y tiende a imitarlos y a internalizarlos.

Es importante que cuando se lee a Mead recordar que el ve la mente humana como algo que puede surgir solamente de la experiencia social. El proceso de
pensamiento, para Mead, es importante, ya que se trata de una preparación para la acción social.




Bardwin

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Las contribuciones de Baldwin al análisis de las interacciones sociales y a la génesis de la personalidad deben situarse, según los valores contemporáneos, al mismo nivel que sus creadoras contribuciones a la comprensión del desarrollo cognitivo. El énfasis dado por Baldwin al proceso de imitación en el desarrollo de la personalidad, a la relatividad de la conducta social respecto al contexto social y a la incorporación de la personalidad en su nexo social, resulta notablemente avanzado para el lector contemporáneo.

Baldwin propone un modelo de emergencia del autoconcepto a partir de la imitación y la internalización de los comportamientos de los otros. Este proceso se produce ya desde las figuras cercanas al bebé en los primeros años y se va afianzando a través de los años con los otros significativos para el sujeto. Sin embargo, Baldwin apunta un elemento muy interesante en su propuesta y es la idea de lo que podríamos llamar “reciprocidad en la construcción de la identidad”. Para el autor, los niños van absorbiendo e internalizando “copias” de acciones, actitudes, etc. de los seres cercanos, pero, al mismo tiempo estas informaciones no solo constituyen claves para su autoconocimiento sino también para el conocimiento de quiénes y cómo son los otros.





Evolución del autoconcepto


Al final del periodo preescolar, los niños ya han desarrollado un concepto de sí mismos, sin embargo podríamos decir que dicho concepto es bastante superficial y estático. Su avance en la experiencia social, en el conocimiento de los otros y sus herramientas intelectuales serán el fundamento del progreso a lo largo de los años escolares.
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Desde los seis años el autoconocimiento de los niños comienza a ser mas complejo e integrado. Se enriquece, por ejemplo, con la posibilidad de coordinar categorías de sí mismo que antes estaban separadas o que eran opuestas. Este mismo progreso se observa cuando describen o intercalan con otras personas.

Es a lo largo de los años escolares cuando el niño será capaz de reconocerse plenamente, de conocer y tomar conciencia de sus estados internos así como de reconocerlos en los otros. Esto posibilita que el niño se describa a sí mismo y a los otros a través de rasgos de personalidad.

Durante estos años, además, los niños comienzan a utilizar otro tipo de categorías que resultan muy interesantes y que tienen que ver con una toma de conciencia de pertenencia a grupos. Así incluyen es sus descripciones, por ejemplo, el que son “hinchas de un equipo de fútbol” o “fans de un cantante”. Ello les permite el acceso a una dimensión de autoconocimiento muy útil: la toma de conciencia de características compartidas con otros, que le identifican con los miembros de un grupo pero que a su vez, no le impiden seguir siendo ellos mismos.


Los niños de estas edades tienden a compararse en rasgos y habilidades con los otros o con sus grupos (Ruble y Frey). Esto supone un avance personal y social muy importante ya que el niño comienza a percibirse también como un individuo que desempeña roles distintos dependiendo del grupo al que se esté refiriendo (en el equipo de fútbol es delantero, en su casa es el pequeño, en el colegio es el que sabe hacer mejor las cuentas, etc. ). Precisamente, la toma de conciencia de estos distintos roles es una de las bases sobre las que construye su percepción de sí mismo como alguien único frente a los otros.

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Estos aspectos suponen un progresivo aumento de la capacidad de autorregulación, es decir, de ajustar el comportamiento dependiendo de las situaciones y personas con las que se esté interactuando.

Las descripciones, la toma de conciencia y el autoconcepto construido en torno a todos estos rasgos, a las competencias intelectuales y físicas irá matizándose, coordinándose y haciéndose más complejo y completo a lo largo de toda la adolescencia.


(Power acerca del desarrollo del autoconcepto entre otros)

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La Autoestima


Si quieres, antes de comenzar con el tema, puedes hacer este Test de Autoestima


No hay una forma concreta de definir la autoestima, por lo que a continuación damos algunas definiciones:

  • También denominada sinamatogria, (del latín simato que significa amor propio o autoapreciación) puede expresarse como el amor hacia uno mismo.
  • La RAE, define autoestima como valoración generalmente positiva de sí mismo.
  • La percepción emocional profunda que las personas tienen de sí mismas.
  • La evaluación que hacemos de nosotros mismos,o como valoramos cada persona nuestras propias capacidades y competencias.
  • Se conforma en gran medida durante la infancia mediante la asimilación e interiorización de las opiniones de los demás.

external image images?q=tbn:ANd9GcQZuP9czOgoMpzgzKA3nF5u7JxIGhF7qeAHo6YsmYXu5hLCx0f7Es una autoevaluación que nunca se ajusta perfectamente a la realidad, y que varía dependiendo de los criterios que elijamos para juzgarnos. Cuando el desajuste es muy grande estamos ante una patología: depresión si el desajuste se da a la baja o narcisismo si el desajuste es al alza. La autoestima general o sentimiento general de autovalía es la visión global de uno mismo; es el nivel general de aceptación o de rechazo que una persona siente por sí misma y que tiende a ser relativamente estable en el tiempo.

La autoestima competencial es la autoevaluación que hacemos de nuestra competencia en ámbitos concretos y los sentimientos que se derivan de esa percepción. Estos ámbitos pueden tener mayor o menor importancia. Es conveniente, que el sujeto se sienta valioso en algunos de los ámbitos.

De acuerdo con Palacios e Hidalgo (1990), al revisar los estudios realizados acerca del conocimiento de sí mismo, se observa que el volumen de investigaciones dedicadas al estudio de la AUTOESTIMA (como dimensión evaluativa del autoconcepto) supera con mucho el dedicado al resto de aspectos implicados en la temática del YO. La razón de este interés por la autoestima probablemente radica en la importancia que se le atribuye como factor determinante del éxito escolar, de las relaciones sociales y de la salud mental.

-Dimensiones de la Autoestima:
  • Dimensión física: Como por ejemplo el sentirse atractivo, sentirse fuerte y capaz de defenderse (niños) o sentirse armoniosa y coordinada (niñas).
  • Dimensión Social: Sentimiento de sentirse aceptado o rechazado por los iguales o el sentimiento de pertenecer a un grupo. Enfrentar con éxito diferentes situaciones sociales como :ser capaz de tomar la iniciativa, ser capaz de relacionarse con personas del sexo opuesto, solucionar conflictos interpersonales con facilidad o sentirse solidario.
  • Dimensión Afectiva: Autopercepción de diferentes características de la personalidad como ser simpático o antipático, valiente o temeroso, tímido o asertivo, tranquilo o inquieto, generoso o tacaño, equilibrado o desequilibrado, tener buen o mal carácter,...
  • Dimensión Académica: Enfrentar con éxito los estudios, la autovaloración de las capacidades intelectuales, es decir, el ser inteligente, creativo, constante,....
  • Dimensión Ética: Es la autorealizacion de la persona en los valores y normas. El sentirse por ejemplo una persona buena y confiable, sentirse responsable o irresponsable,...


-Evolución de la Autoestima:
La autoestima no es un rasgo estático ni estable en el tiempo, sino más bien un índice dinámico y sujeto a cambios
(Baldwin y Hoffmann, 2002), que se ve influido por las experiencias a las que las personas nos vemos expuestas. Teniendo en cuenta que la adolescencia es un periodo en el que chicas y chicos deberán hacer frente a importantes cambios y
resolver distintas tareas evolutivas (Havighurst, 1972), es de esperar que su nivel de autoestima experimente cambios y fluctuaciones, ya que según avancen en edad se va consolidando una autoestima global que refleja una valoración general del Yo, no ligada a ninguna faceta específica.Harter dice que existe estabilidad en la autoestima durante la infancia, un descenso a los 12-13 años porque los niños tienen que aceptar los cambios físicos asociados a la pubertad, pasar de primaria a secundaria, más adelante desvincularse de los padres,..., y luego cuando los mismos adolescentes vayan ganando en autonomía, libertad, responsabilidad y acepten su nueva apariencia física, habrá una mejora y aumento de la autoestima.


-Determinantes de la Autoestima:

Los determinantes de la autoestima son: la relación con los padres, el respeto mutuo y una relación basada en la aceptación.

Los factores que determinan la autoestima han sido investigados por muchos investigadores, pero los resultados de estos estudios han sido con frecuencia contradictorios. Uno de los estudios que más luz ha arrojado sobre esta cuestión es el de Coopersmiyh (1967,Trad. 1975) “Estudios sobre la propia estima”,Psicología Contemporánea. Selección del Scientific American,393-400.

Los resultados de su estudio pusieron de relieve, como factores determinantes de la autoestima de la persona:
  • La importancia de la aceptación y calidad del trato que dispensaban al niño los "otros significativos" de su entorno.
  • La historia personal de éxitos y fracasos.
Durante este período (2º ciclo), los otros significativos en la vida del niño son los padres. Luego, las actitudes de éstos y sus prácticas de crianza y educación son los aspectos determinantes del desarrollo de la autoestima de los niños

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-Estilos educativos y autoestima:

La influencia de los "otros significativos" en la autoestima del niño es algo contrastado por numerosos investigadores (Cassidy, 1990; Cichetti, 1997; Román, Sánchez y Secadas, 1997; y Alonso García, 2002), pero se han aportado escasas evidencias de esa relación funcional, causal o concomitante, en niños pequeños. No obstante, estamos convencidos de la influencia del modo de criar de los padres en la imagen que el niño percibe de sí mismo.


Otros trabajos han confirmado (Baumrind, 1967, 1971; Maccoby y Martín, 1983; Kochanska, 1993) la relación de los estilos educativos con diferentes aspectos del desarrollo humano e, igualmente, se han relacionado con el nivel de autoestima (Coopersmith, 1967; Lamborn, 1991; Musitu y García, 2001; y González-Pienda y cols., 2002).

Los niños que son educados en un estilo democrático presentan una autoestima positiva. En cambio, los niños que son educados en un estilo educativo permisivo, autoritario o negligente presentan baja autoestima.


external image images?q=tbn:ANd9GcQ-I0wWd6QiBkzm8pkgrVgZDL8hghf6-dCCC0WvpCNcrARgAQ88jQ ESTILO DEMOCRÁTICO a ALTA AUTOESTIMA
ESTILO PERMISIVO / AUTORITARIO / NEGLIGENTE a BAJA AUTOESTIMA



-CARACTERÍSTICAS DE NIÑOS CON ALTA AUTOESTIMA
-Confían en sus fuerzas, capacidades y virtudes.
-Son asertivos y motivados por el éxito.
-Cultivan sus cualidades.
-Les gustan los riesgos.
-Buenas estrategias para conseguir el éxito.
-Llaman la atención sobre sí mismos realzando sus logros.
-Las amenazas no dañan la visión general positiva de sí mismos.


-CARACTERÍSTICAS DE NIÑOS CON BAJA AUTOESTIMA
-Más sensibles y reactivos al ambiente social.
-Más conservadores y cautos en las respuestas al ambiente social.
-Conflicto motivacional (desarrollar visiones positivas y temor a que no se confirmen las expectativas sobre sí mismos).
-Ausencia de una comprensión clara, consistente y unificada de lo que son
-Vulnerables antes las amenazas y dificultad para afrontar la adversidad
-Motivados para evitar el fracaso no para alcanzar el éxito.
-Estrategias de autoprotección.
-Metas poco arriesgadas.
-Evitan llamar la atención.
-Métodos de autoengrandecimiento indirectos (pertenecer a grupos, rebajar el valor de los otros, comparaciones a la baja...).
-Modestia y humildad como estrategia para evitar decepciones.


Locus de control


El locus de control, también conocido como control interno–externo, es un concepto que describe el hecho de que para una tarea determinada, las personas se comportan de forma muy diferente según crean que su ejecución depende de ellos mismos o no. Las personas que creen que el desarrollo de determinada tarea depende de ellos mismos tienen un locus de control interno , mientras que las convencidas de que el desarrollo exitoso de la tarea depende de factores externos tienen un locus de control externo.
Se considera que el locus de control es un rasgo de la personalidad estable en el tiempo, y sitúa a las personas en un continuo según la responsabilidad que aceptan sobre los eventos sociales que experimentan –que pueden ser positivos, negativos o neutros–. Así se muestra el grado en que un individuo percibe el origen de su propio comportamiento, ya sea de manera interna o externa a él.

-Locus de control interno:
Un individuo con locus de control interno tendrá tendencia a atribuir a causas internas todo aquello que le suceda. Por ejemplo, un estudiante que obtenga una buena nota en un examen atribuirá el resultado a su esfuerzo y horas de estudio. Estas personas perciben que los eventos positivos o negativos ocurren como efecto de sus propias acciones y que están bajo su control personal. Así, estas personas valoran positivamente el esfuerzo y la habilidad personal.
Los individuos con locus de control interno están más inclinados a litigar en caso de crisis interpersonal. Además, experimentan mayores satisfacciones personales que los individuos con locus de control externo y tienen una imagen de sí mismos más positiva.



-Locus de control externo:
Un individuo con locus de control externo tendrá tendencia a atribuir a causas externas todo aquello que le suceda. Por ejemplo, un estudiante que obtenga una mala nota en un examen puede atribuir su fracaso a la mala suerte, la excesiva dificultad de la prueba o la extrema severidad del profesor. Estas personas perciben el refuerzo como no contingente a sus acciones sino como resultado del azar, el destino, la suerte o un poder sobrenatural. Así, el locus de control externo es la percepción de que los eventos no se relacionan con la propia conducta y que por ende no pueden ser controlados, de manera que no se valora el esfuerzo ni la dedicación.
Los individuos con locus de control externo pueden mostrarse más confiados al enfrentarse a problemas graves como las enfermedades, atribuyéndolas a un factor externo y aceptando la posibilidad de sobrevivir. Un individuo con locus de control interno buscará probablemente una causa interna (que puede no existir), lo que le llevará a un estado de nerviosismo y ansiedad.




La autoestima positiva suele estar relacionada con un locus de control de tipo interno, mientras que la autoestima negativa suele estar asociado a un locus de control de tipo externo.


RÓL DE GÉNERO



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Las niñas y los niños comienzan a adquirir los estereotipos de género casi al mismo tiempo que toman conciencia de su identidad de género. Casi todas las niñas y niños , a los 2 años y medio o 3, tienen un cierto conocimiento de los estereotipos de género. Así por ejemplo, diversos estudios ponen de manifiesto que ya a estas edades los estereotipos se acercan bastante a los que mantienen muchas personas adultas. Los preescolares definen a las niñas diciendo que hablan mucho, nunca pegan, suelen necesitar ayuda, les gusta jugar con muñecas y ayudar a su madre en las labores domésticas como cocinar y limpiar.Por el contrario, estas mismas niñas y niños creen que a éstos últimos les gusta jugar con coches, ayudar a su padre y construir cosas. esta construcción tan precoz de los estereotipos de género sólo pueden explicarse teniendo en cuenta el trato diferencial que niñas y niños reciben desde el momento en que llegan al mundo y que determina un comportamiento y unas expectativas radicalmente diferentes respecto a ellos y ellas en función de su sexo biológico. Si a este hecho le unimos la circunstancia de que de manera directa o indirecta muchas de estas ideas se siguen manteniendo en los diferentes contextos de socialización infantil y adolescente en los que se produce el desarrollo, podemos explicar fácilmente cuál es el origen de muchas de las diferentes situaciones de desigualdad que, por desgracia, aún observamos en nuestra sociedad.


A lo largo de toda la infancia y, sobre todo por la influencia que ejercen sobre ellos los adultos más cercanos , padres y profesores fundamentalmente, los estereotipos de género pueden llegar a utilizarse para establecer distinciones ligadas al sexo biológico en diferentes dimensiones psicológicas. De este modo, las niñas y niños de entre 10 y 12 años piensan que las mujeres son débiles, emotivas, buenas, complejas y afectuosas, mientras que los hombres son ambiciosos, asertivos, agresivos, dominantes y crueles. A estas edades se critican fuertemente las transgresiones de los roles de género, especialmente si son cometidas por un niño, lo que significa que existe una mayor presión sobre los niños, para que se ajusten al rol de género que les ha sido asignado.



Al llegar a la adolescencia temprana los estereotipos de género se flexibilizan, pero muy poco tiempo después, en la adolescencia media y tardía, vuelven a radicalizarse por la tremenda presión que ejercen los iguales durante la pubertad para que la persona se ajuste al rol de género que le ha sido asignado. La intolerancia de los adolescentes ante las transgresiones del rol de género tiene su origen en un proceso de intensficación del género característico de esta etapa evolutiva a partir del cual se ha de producir el proceso de reconstrucción de la identidad sexual que tuvo lugar, en su primera fase, durante la primera infancia.


También el desarrollo de conductas tipificadas por el género es un proceso que se produce de manera precoz. Por ejemplo, las preferencias de las niñas y los niños por las y los compañeros del mismo sexo biológico son muy tempranas, A los 2 años las niñas prefieren jugar con niñas y los niños con los niños. Estas preferencias se van acentuando con el paso de los años de tal modo que al llegar a los 10 ú 11 años las niñas y los niños que se comportan de manera inadecuada según establece su rol de género son rechazados por sus iguales.


Las diferentes teorías que se han propuesto para explicar la construcción de la identidad de género podrían agruparse, inicialmente, en dos grandes bloques: las que se centran en factores genéticos y las que lo hacen en aspectos ambientales.


Autoestima y Autoconcepto



La autoestima se encuentra muy estrechamente relacionada con el autoconcepto.
La autoestima es la dimensión afectiva del autoconcepto. Es “la evaluación que el sujeto realiza y habitualmente mantiene de sí mismo, que se expresa en una actitud de aprobación o desaprobación e indica la medida en que el sujeto cree ser capaz, significativo, exitoso y valioso”. (Coopersmih, 1967).

Esta valoración supone la capacidad de realizar juicios sobre nosotros mismos, lo que requiere disponer de unas capacidades cognitivas y sociales un poco superiores a las involucradas, en primer termino, en el autorreconocimiento y en el autoconcepto.
El autoconcepto y la autoestima no son estáticos: Evolucionan a lo largo de la vida del individuo. De esta evolución son
responsables diversos factores que interactúan entre si:
  • El progreso en las capacidades intelectuales
  • La evolución en el conocimiento y las habilidades sociales y de relación con los demás
  • El contexto familiar, es decir, las pautas de crianza

La autoestima está compuesta por las valoraciones o juicios que hacemos sobre como somos, que se realizan por comparación entre nuestro Yo real y nuestro Yo ideal. Lo que somos y lo que querríamos ser o lo que nos parece que deberíamos ser porque nos resulta deseable.Por tanto, el grado de ajuste entre nuestro Yo real y el Yo ideal (lo
que somos y lo que nos parece que deberíamos ser) es un aspecto importante de la autoestima.Este grado de ajuste, así como la autoestima, van variando a lo largo del desarrollo. La autoestima se modifica y evoluciona a lo largo de la vida de los individuos (igual que ocurría con el autoconcepto).

Las discrepancias entre el Yo real y el Yo ideal tienden a aumentar desde los 7 años y seguirán incrementando hasta la preadolescencia. A lo largo de la etapa escolar tienen una mayor capacidad y tendencia a la autocrítica, lo que repercute en que se revise su autoconcepto y, como consecuencia, la autoestima se ve afectada.

Durante los años escolares se producen grandes avances que serán, en su entorno, la base para que se produzcan nuevos progresos en el terreno de la autoestima. El autoconcepto generado durante estos años y su valoración, resultan de gran
importancia para el posterior desarrollo psicológico y emocional. Muchas de las percepciones que sobre uno mismo adquirimos durante la infancia, especialmente durante el final de esta etapa, resultan difícilmente modificables en
edades posteriores.
BIBLIOGRAFIA.png
-http://online-psicologia.blogspot.com/2007/11/desarrollo-de-la-personalidad.html
-http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/james.htm
-http://www.worldlingo.com/ma/enwiki/es/Charles_Cooley
-http://www.unav.es/gep/MeadPerfilBiografico.html
-http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/baldwin_james_mark.htm
-http://www.slidefinder.net/t/tema_desarrollo_personalidad/12353034
-Valhondo Mesonero Antonio (1995) Psicología del desarrollo y de la educación en la edad escolar Textos Universitarios ediuno, Oviedo

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(JOSÉ DAVID)

1) ¿Cuáles son las dimensiones de la Autoestima?

a) La física, social, académica, ética y afectiva.
b) La cognitiva, ética y social.
c) La física, académica, deportiva y moral.
d) Todas las de la pregunta c) más la social.

(JOSÉ MARÍA)

2) ¿Cuál de estas definiciones es la del autoconcepto?

a) Serie de características que utilizamos para describirnos y que se encuentran integradas mediante lo que llamamos el yo o "sí mismo" formando una unidad coherente.
b) Conjunto de rasgos, imágenes y sentimientos que el sujeto reconoce como formando parte de sí mismo, influenciado por el medio y organizado de modo más o menos consistente.
c) Conjunto de rasgos, imágenes y sentimientos que el sujeto reconoce como formando parte de sí mismo, sin influencia de ningún tipo.
d) Características con las que el sujeto es descrito por parte del resto de personas, el individuo no participa en la construcción de su autoconcepto.

(IÑAKI)

3) la acción del inicio de la escritura hace referencia al tipo de socializacion...

a) Secundaria
b) Bidireccional
c) Terciaria
d) a y c son correctas